Durante de más de 30 años en la industria hotelera, he aprendido que cada destino tiene una historia que contar, y la Costa Esmeralda de Oaxaca no es la excepción. Comencé este viaje con algunos amigos en Puerto Escondido, un pueblo que, aunque en constante renovación, sigue conservando un aire natural y auténtico. Las olas de este destino son de las más grandes de México, ideales para surfistas, pero también es un lugar donde la tranquilidad se siente en todo momento.
Este es un viaje que se disfruta mucho mejor en auto, permitiéndote explorar a tu ritmo los diferentes rincones de la costa oaxaqueña. Uno de los puntos a visitar es La barra, a unos minutos del centro de Puerto Escondido donde si quieres desconectar mi recomendación es hospedarse en Casona Sforza, un hotel con un diseño único con un restaurante excepcional que bien merece una visita, incluso si solo es para deleitarte con su propuesta gastronómica. A medida que avanzas hacia Zicatela y sus playas, te das cuenta de cómo esta zona se ha transformado en un lugar más cosmopolita, con nuevas opciones de restaurantes y hoteles boutique para el segmento de luxury lifestyle, como Casa TO, Punta Nayaá, Bora Boutique, y próximamente Casa Umi. Cada uno de estos lugares refleja el espíritu de la región, ofreciendo una experiencia inmersiva y personalizada para desconectar.
Kymaia: Una experiencia inmersiva
Uno de los puntos más importantes de nuestro viaje fue nuestra estancia en El Puertecito, a tan solo 30 minutos en auto de Puerto Escondido, donde conocimos el nuevo hotel de nuestro portafolio: Kymaia. Este hotel wellness, rodeado de vistas inigualables de la playa, ofrece una propuesta completamente diferente a lo que hemos visto en los hoteles de Oaxaca. La arquitectura de las habitaciones destaca por su diseño inspirado en las pirámides de la región, combinando elegancia y autenticidad.
La experiencia gastronómica promete ser excepcional, con tres restaurantes dirigidos por Lalo García, fundador de Máximo Bistrot, que ofrecen platos innovadores elaborados con ingredientes de la más alta calidad. La combinación de su oferta culinaria y su enfoque en el bienestar convierten a Kymaia en un destino único en México.
Diseñado por los mismos creadores de Casona Sforza, el hotel cuenta con amenidades cuidadosamente pensadas para ofrecer una experiencia inmersiva y personalizada. Kymaia estará abriendo sus puertas el próximo 27 de diciembre para los viajeros más exigentes que buscan el lujo de detener el tiempo y disfrutar de un oasis de serenidad en la Costa Esmeralda.
Mazunte
De Puerto Escondido nos dirigimos a Mazunte, donde me esperaba una experiencia inolvidable: la bioluminiscencia. Al anochecer, el agua brillaba con cada movimiento, creando un espectáculo natural único. Mazunte, con sus playas tranquilas y su ritmo pausado, ofrece una conexión plena con la naturaleza, un respiro necesario del ajetreo de la Ciudad de México. En Zipolite y otras localidades de la costa oaxaqueña, los sabores locales destacan. La comida oaxaqueña, reconocida como una de las mejores del país, se disfruta especialmente en pequeños restaurantes donde los platillos son preparados por manos expertas y auténticas.
Zipolite
Finalmente llegamos a Zipolite, el último destino de nuestro recorrido. Aquí, el lujo no reside en lo visible, sino en lo que se percibe: la libertad de desconectarse del mundo. Este pequeño pueblo costero es ideal para quienes buscan escapar del ruido de las grandes ciudades y sumergirse en la autenticidad de Oaxaca. Zipolite es conocido por sus playas nudistas, donde la ropa es opcional, ofreciendo una experiencia única para quienes desean conectar plenamente con la naturaleza en total libertad.
La Costa Esmeralda de Oaxaca no solo ofrece paisajes inigualables, sino también la oportunidad de descubrir experiencias auténticas en un entorno íntimo y exclusivo. Es el destino ideal para aquellos que buscan el balance perfecto entre aventura, desconexión y bienestar. Atrévete a explorarla y vive una de las rutas más especiales de México.
Con cariño,
Hannan Zanzuri