Con un clima cálido y agradable en pleno otoño, Puerto Escondido se convierte en el destino perfecto para despedir el año en un paraíso playero. Sus icónicas playas, como Playa Zicatela, La Punta y Carrizalillo, atraen tanto a surfistas como a quienes buscan relajarse frente al mar. Con la nueva carretera desde Oaxaca, llegar es más sencillo que nunca: un trayecto de dos horas y media permite explorar ambos destinos sin perder tiempo, creando un viaje redondo para descubrir la riqueza natural y cultural de la región.
Para quienes buscan deleitarse con el sabor local, nada como los tacos de pescado cerca de Punta Zicatela, donde los frescos ingredientes y las preparaciones auténticas resaltan lo mejor del mar oaxaqueño. Y al pensar en hospedaje, Puerto Escondido ofrece opciones de ensueño. Para quienes desean perderse en un universo distinto, Casona Sforza, con una Llave Michelin 2024, es un refugio único. Su arquitectura de arcos y su restaurante La Bóveda, a cargo de los chefs Andrés Trujillo y Vanessa Franco, se inspiran en ingredientes naturales de su proyecto hermano, Pueblo del Sol, ofreciendo una experiencia gastronómica que invita a no salir del hotel.
Los amantes del estilo brutalista encontrarán en Casa TO una joya arquitectónica en Punta Zicatela. Con un ambiente relajado y chic, su restaurante Glou Glou, a cargo del chef Luis Pabón y la sommelier Gabriela Moreno, propone una experiencia de maridajes cuidadosamente seleccionados que deleitan los sentidos, en un tributo a la hospitalidad contemplativa que define este espacio.
Punta Nayaá es otra recomendación excepcional para quienes buscan una experiencia sustentable en Puerto Escondido. Con sus ocho habitaciones exclusivas cubiertas de materiales derivados del nopal, este hotel ofrece una atmósfera orgánica y sofisticada, con amplias vistas al paisaje verde. Además, cuenta con dos villas diseñadas para grupos, ideales para quienes desean autonomía y conexión con la naturaleza en un entorno tranquilo y elegante.
Por último, en cuanto a hoteles boutique, está Bora Boutique, que es ideal para quienes buscan una estancia con jardín y alberca sin alejarse de la playa y los restaurantes.