Recientemente, tuve el privilegio de participar en un retiro privado en Pueblo del Sol con mis amigos más cercanos, incluyendo a Jesús Garduño e Iñaki Rodríguez. Debo decir que esta experiencia fue realmente mágica. A continuación, te cuento todos los detalles.
Llegada a Pueblo del Sol
Nuestra aventura comenzó en Puerto Escondido, Oaxaca. Donde en una Polaris 4 x 4 nos llevaron a las tierras místicas de Pueblo del Sol. Fue interesante ver a mis amigos sentir la incertidumbre al adentrarnos en la selva donde el camino era cada vez más natural. Poco a poco nos dejamos envolver por selva con sus verdes paisajes, aromas y su clima tropical, dejando atrás toda esa energía citadina y comenzando a conectar con la naturaleza.
Dormir en la selva
Desde nuestra llegada, el proceso de check-in en la finca fue excepcionalmente rápido. Posteriormente, nos llevaron a nuestras habitaciones a bordo de una Polaris 4x4. Afortunadamente, me asignaron una de las eco-cabañas con vistas a la impresionante selva oaxaqueña. Cada rincón de estas habitaciones está cuidadosamente decorado, ofreciendo amenidades exquisitas que van desde la prensa de café hasta los deliciosos productos de baño elaborados con miel cultivada en Pueblo del Sol.
La gastronomía de los sueños de Al Monte
Uno de los aspectos más destacados fue nuestra experiencia en el restaurante Al Monte. Desde los desayunos con tortilla española, elaborados con ingredientes orgánicos, hasta las exquisitas quesadillas de maíz azul con queso Oaxaca.
"La comida en Pueblo del Sol es realmente espectacular; desde sus galletas de avena, que todos coincidimos merecían un premio, hasta la ensalada de coliflor con col y vinagreta de pistache, que ofrecía una mezcla única de sabores" - Jesús Garduño
Cada plato fue una obra maestra en frescura y sabor. El risotto de huitlacoche nos dejó impresionados, mientras que el pescado a la plancha con pipián de pepita verde fue simplemente extraordinario.
Una conexión única con la naturaleza
Además de una experiencia gastronómica excepcional, probamos diferentes actividades como parte de nuestro retiro privado que fueron realmente transformadoras, en gran parte por practicarse en un escenario tan mágico como Pueblo del Sol. Cada practica nos permitió sumergirnos en la belleza de nuestro entorno y enriquecer nuestro interior, desde caminatas por la selva con vistas impresionantes, hasta sesiones de yoga y meditación en la Casa de los Abuelos.
"La gran variedad de prácticas que se organizaron para nuestro retiro me hizo conectar con mi vulnerabilidad y pude desahogar muchas heridas de mi infancia y conectar con la naturaleza de una manera única."
-Iñaki Ulacia
"La conexión con la naturaleza fue espectacular, fue única, también la conexión que hubo entre todos, llena de amor, de luz y gratitud. Y Pueblo del Sol como lugar me dejó encantado, fue increíble."
-Jesús Garduño
Última noche
Al concluir nuestro retiro, dimos cierre con una noche de fogata y una charla amena. Durante este momento, mis amigos, que al principio eran solo conocidos o incluso extraños entre ellos, acabaron forjando una sólida amistad. Todos coincidimos en que Pueblo del Sol es verdaderamente un lugar mágico. La calidez del personal, la inspiración detrás de cada plato y la conexión con la naturaleza nos dejaron con un profundo amor por este santuario espiritual.
Si buscas una experiencia auténtica de retiro que rejuvenezca tu mente, cuerpo y alma, Pueblo del Sol es la respuesta.